
Se acabó está fue la última que “J” me hizo. Entré en el dormitorio, me miré al espejo y lo arrojé al viento como se van volando los papeles inservibles.
Creí que no podría con esto, que no podría sentirme peor, que me había destrozado la cabeza, el alma y el corazón intentando entender por qué mi edificio de naipes se había caído en mil pedazos. Ahora lo sé, “J” la hizo linda, jugó conmigo y su servidora como la más lorna de las heroínas de telenovela mexicana cayó en la trampa misma María la del Barrio.
La ira es la primera reacción cuando se te cae la venda de los ojos y te das cuenta de lo idiota de tu comportamiento, de lo paparula que puedes ser. Me miré al espejo y me pregunté ¿Quién eres? y ¿quién quieres ser?, miré en retrospectiva, analicé mis cambios, agarré una tijera y corté cada una de sus fotos. Cómo fui tan tonta al creer que quería volver conmigo. ¿Volver contigo? ¡las pelotas!
“J” hasta aquí llegaste, hasta aquí soporte cada uno de tus desplantes, cada uno de tus besos, ya no tengo tu olor en mi piel, tu sabor en mi boca, desapareciste. Los chocolates terminaron en el estómago del perro, el vino en el inodoro y tus fotos en el tacho.

Me encanto lo q escriiste aunq no q lo padescas a mi tb me paso algo parecido y uso mi blog para soltar mis pensamientos cuando me carcome la rabia por lo q me pasa a diario. Espero q conoscas a alguien q valga la pena! Suerte!