Dime qué se necesita para olvidarte, cuál es la receta, el remedio a este dolor, a estos sueños que no me dejan partir hacia otra dirección.
Traté más de una vez ahogar en alcohol cada beso, cada abrazo, cada “te quiero”, cada sueño, no puedo encontrar la manera de deshacerme de ti. Por qué diablos no te largas de mi mente, borras tu maldito recuerdo, dejas esa cara de niño bueno, dejas de decirme que soy totalmente imperfecta, que debería de cambiar para merecer el cariño de un mortal.
Me dijiste que si dejaba de tomar y de fumar, que si dejaba mi manera de andar tan especial, que si me lo proponía podíamos volver, perdonarnos, construir de nuevo ese edificio que cayó hace más de seis meses. Dime cómo quieres que hagamos algo que supuestamente quedó en el pasado, déjame en paz, déjame en el olvido como a las demás.
Me das soluciones a algoritmos que no tienen solución. Crees que soy demente por decirte que no va a funcionar. Lo siento, perdóname pero decidí que mi cama se queda vacía, que tu lado se ha borrado y que contigo he terminado.
