John Mayer por que te gusta
El alcohol, los besos ocasionales y alguna que otra locura en un bar inglés me llevaron a conocerlo.
Digamos que esta es la historia de una joven que después de tener una relación de más cinco meses y sentirse devastada por la ruptura, decidió que para reencontrarse a sí misma, debía volver a ser quién era antes de conocerlo.
Volvió a salir con sus amigos “JP”, “F”, “O”, “C” y “G”, se paseó con ellos por bares, mostró sus pechos por una apuesta y se besó con su mejor amiga por sacarse de encima a un tipo.
Lima es un crisol de oportunidades para quienes desean llevar una vida desenfrenada, solo debes de escoger el distrito adecuado y terminar en el lugar correcto que ayude a desatarte.
Una noche, JP, F, O, C y G decidieron que tenían que salir con sus respectivas enamoradas y dejar de lado a esa amiga con la que conversan todo.
F salió a tomarse su respectiva Corona a un bar miraflorino llamado el “Old Pub”. Tras la primera cerveza, una camarera llegó y le entregó un papel: I knew I know you. (Sé que te conozco).
Empezó a mirar a su alrededor y ahí estaba, sentado con una cerveza en la mano sonriendo. Una media sonrisa, le diría después, y una sonrisa completa tras el primer beso.
Estuvieron riendo toda la noche, terminaron borrachos en otro bar, subidos en la barra cantando “I love Rock & Roll”, él le dijo que era Libra y ella le contestó que no pertenecía a esa secta de personas que creen que las estrellas tienen algo que ver con el futuro.
Bailaron hasta el amanecer y se besaron con la fruición con que lo hacen dos enamorados que estuvieron separados por la distancia. Aunque el lenguaje no los limitara, el tiempo sí lo hizo. Bastian volvió a Alemania dos semanas después. Los correos son ocasionales y aunque ya no se dicen “T. A” a la distancia. Siguen recordando esas noches en el bar, en el karaoke y en especial, esa luna que los acompañó mientras hacían el amor en la piscina de un hotel.
Cuando nos conocimos
