Amigante part II

14 05 2008

Crees que no puedo terminar esta historia, que ando divagando entre si enamorarme de ti y pedirte ser la única o simplemente mandarte al diablo y olvidarme que alguna vez fuimos amigos y nos tomamos unos tragos en el bar frente a la universidad.

Lo siento, R, te agradezco el interés pero prefiero ser la amante lesbiana de alguna chica a pedirte ser la única o comer los desechos de mi perro a enamorarme de ti. Eres un excelente amigo, te adoro y lo sabes, pero las cosas fueron claras desde que empezó esta aventura entre las sábanas. Tú no eres mío, ni yo soy tuya, yo le pertenezco al mundo y tu le perteneces a ella desde hace tres años, así que no te hagas el sentimental.

Calculé todo para decirle estas palabras sin caer en vacilaciones, sin pensar en herirlo y de paso destruir esa amistad que nos unió desde que nos conocimos esa noche cuando me vio pasar con la vista pegada a un libro de texto, desde que me preguntó, ¿Qué lees fiorellita?

El vaso de vino al lado parece ser un buen consejero al momento de ser franca, de decirme qué tengo que hacer y qué no hacer. Levanto el teléfono, “R ” me contesta feliz, me pregunta si me gustaría intentar hacerlo por atrás, la primera respuesta que se me ocurre es: olvídalo baby.

¿Por qué? Ya me cansé, te dije que este juego terminaría y tu enamorada, debo decirlo, me cae muy bien, no puedo con mi conciencia y no puedo más, entiéndeme por fa. No sé por qué inventas excusas tan tontas, mejor hubieras dicho que no quieres y punto. Te entiendo flaca, te entiendo, bueno no importa pero qué dices si nos despedimos. ¿Que???!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! este chico anda en drogas. No, no puedo, se terminó todo, amigos y nada más y tú lo sabes. Esta bien pero no estoy contento con esto. Yo sí.





Mujer contra mujer

7 05 2008

Solo me miró, se sonrió y me besó. Mi cuerpo se congeló, sus labios delicados chocaron con los míos. Luego tomó la botella de su costado y bebió un sorbo que me pareció eterno y se lo gritó en la cara al paparulo que la estaba afanando: ella es mi novia.

Las imágenes no dejaban de pasar por mi cabeza, (al principio era un chiste pero eso se pasó de la raya) no dije nada, me limité a mirar la escena, el chico desilusionado se fue, ella me miró, me agarró de la mano y me llevó a la barra.

Bailamos juntas, super sexy, bebí y me embriagué. Era una sensación extraña, es la primera mujer en mi vida, la primera. Bailamos, dos gringos nos sacaron a bailar, ella trataba de impresionar a un tal Josh, mientras yo bailaba con Stephan. De un momento a otro, Josh y Stephan se me quedaron mirando, ella me volvió a plantar un beso. Luego entramos al baño y me dijo: nunca lo he hecho con una mujer. Se me heló la sangre.

Me tocaba el cabello y me besaba con fuerza como si quisiera arrancarme la boca. Asustada y borracha le dije, yo tampoco lo he hecho con una mujer y no pienso hacerlo jamás. No respondió, empezó a tocarme y salí del baño.

Al día siguiente, me llamó, dijo que no recordaba nada. Claro que se acuerda. Y lo sé y ella lo sabe. Me dijo para salir otra vez. Lo estoy pensando.





Amigante

4 05 2008

Abrí los ojos después de un beso que jamás esperé que pasara. Lo miré a los ojos y le dije “oye esto no puede ser” y me dijo “no puede pero ya pasó” , nos miramos, cómplices de la travesura y me preguntó “¿te gustó?” y le dije “después de besar tantas veces a la misma mujer, como que te volviste algo monótono”. Nos reímos.

Así empezó está avalancha de mensajes, llamadas y mails. “R” tiene enamorada y mi conciencia, que de seguro está perdida en algún lugar, desapareció tras ese ósculo. Cuando le comenté a “A” lo que me pasaba con “R” me dijo que era “una maldita” por seguirle el juego y no detenerme. No pensaba en frenar el auto al que me había subido por una cuestión de moral, la tercera persona involucrada no se imaginó jamás que el ‘chico’ con el que andaba su enamorado, era una chica que lo traía loco.

De vez en cuando me asaltaban ataques de melancolía y me sentía mal conmigo al saber que soy la otra en una relación y que mi imposibilidad de estar con alguien me convertía en blanco fácil para ese tipo de relaciones peligrosas que pueden terminar con mi reputación. Claro está, si se le ocurre a alguno de los dos revelar el pecado cometido.

La primera vez salí con “R” a hurtadillas de una reunión para besarnos y disfrutar del peligro de poder ser atrapados, me gustó. La enamorada de “R” me ve como la mejor amiga de su amorcito, esa chica que no mata ni una mosca y a la que más de una vez le ha dicho “haz visto la mirada que te ha lanzado ese chico, te comía con los ojos, oye”. Sonreía y le decía que se acerque, si está bueno.

“R” más de una vez me dijo que le parezco un poco “sosa” a su enamorada y algo ahombrada. Si supieras lo que sabe tu amorcito. En mi cabeza, me siento como Cathryn en Cruel Intentions, jugando con los hilos de dos vidas que se encontraron hace tres años y que no tienen planeado separarse.

Puede ser que suene triste y algo ‘loser’ mi posición en este triángulo pero como decirlo sin que suene muy ‘bitch’ ni él, ni yo estamos enamorados. No siento nada por él mas que una amistad y las probabilidades de enamorarme de él son mínimas. Para simplificarlo, solo salgo con él por mero aburrimiento y lo peor es que “R” lo sabe.