
Qué iba a saber que el lunes no aparecería, qué mejor!, me dije y luego pensé en cómo volver a conversar como una persona con M después de la horrorosa choteada que me dio. Decidí no hacerme problemas y seguir con mi extravagante vida de alcohol y ‘amigos cariñosos’.
Ese mismo día me encontré con A en el msn y me dijo para revolcarnos en su cama como conejos en plena primavera con las ganas que tenía de levantarme el autoestima después de ser choteada acepté sin pensarlo dos veces.
Tenía sus brazos en mi pecho, su boca en mi cuello y a cada paso que avanzaba me sentía volar, sus palabras, su respiración, sus besos, las frases, nuestros cuerpos desnudos, mis medias del Barcelona, mis ojos mirando el techo y él preguntándome si llegué.
A me hizo esa pregunta y solo le respondí que él se daría cuenta y me dijo cómo me voy a dar cuenta si no te conozco. Esa respuesta me hizo notar lo vacío que eran los movimientos y ese falso placer que uno siente cuando en realidad ni un pelo se te eriza.
Lo que M representaba para mi estaba empezando a afectarme, esa idea loca de que podría sentir algo más que un mero gusto o una sacada de clavo. M no es la respuesta, obviamente, esta descartado por la choteada olímpica que me dio pero sin querer me hizo notar que tal vez ya es momento de dejar el sexo sin sentimiento y empezar a sentirme a gusto sin mis amigos cariñosos y sin una botella de vino al lado.

