A veces uno necesita tiempo para reinventarse, para seguir adelante, para tomar decisiones. Cerré el libro de J, alguien que no te llama en Navidad y no queda contigo para salir en Año Nuevo debe ser borrado hasta de la lista de los remembers.
Me subí a la camioneta de A con destino a Chincha a despejar mi mente y emborracharme. Y así tratar de iniciar el 2009 sin el fantasma de J en la cabeza.
Mis amigos, un grupo de juergueros, tenían en la camioneta tanto alcohol que si se me ocurría prender un fósforo volábamos en pedacitos igual que en los dibujos animados solo que algo más sangriento.
Llegué media borracha a la casa de playa de A y sin querer me topé con un grupo de holandeses que terminó uniéndose a la fiesta. Ahí estaba yo rodeada de gringos que hablaban una lengua extraña (¡Que rayos! estaban más buenos, así qué me importa si no les entiendo una palabra de lo que dicen).
Varias de las amigas de A ya estaban mirando a la presa que yo había elegido, así que se me ocurrió una manera de engancharlo: fútbol.
Rafael Van der Saar, Arjen Robben, entre otros jugadores me ayudaron a hablar su mismo idioma. Todo iba bien hasta que se me ocurrió ir a comprar y terminé en otra fiesta. Bailando con un chico que me decía que había llegado en el momento justo a su vida. (No sabía a que se refería pero la cerveza estaba bien fría)
¿Haz visto a F? hace media hora que se fue. Todos en casa de A me buscaban en especial Y, el holandés al que había estado besando como si el mundo se fuera a acabar, salí de la fiesta y dejé al chico de la otra fiesta (él que me decía cada sonsera sacada de películas y comedias románticas).
En el momento, en el que cruzaba la calle me llegó un mensaje a mi celular era J “Feliz a*o”, dos palabras, marqué borrar y las imágenes de la última cita empezaron a aflorar.
Tal vez si hubiera contestado el mensaje regresaría a mi ser melancólico que espera a que el príncipe azul se aparezca en su puerta, pero tales cosas no existen. Ella apareció, ese ser vampírico ansioso de bebidas espirituosas y besos fugitivos me tomó de la mano y me regresó a los brazos de Y, a mi realidad.

WOW… eso explica tu ausencia…. bueno al menos la pasaste de lo lindo… yo en año nuevo…..me quede en casa aburridisisisisisisisima!!!