Old Pub

17 09 2008

Salí en una noche de garúa, no había mucha luz y el frío atravezaba mis hombros semidesnudos. Iba a ver a Shaun, quiso encontrarse conmigo una vez más. Un pub miraflorino era el lugar del encuentro. No hagas ningún ruido, él estaba en la barra, conversando con una brichera (de hecho que lo era, solo le faltaba subirse el polo y mostrarle las tetas), me acerque y le dije al oído: Who you think i am? y él respondí: the beautiful girl i met in the bar.

Pese a la demostración de afecto, es decir, nos dimos un beso y me senté a su lado, la brichera no se largaba.  Sandra, era su nombre, quería quitarme a mi inglesito a como dé lugar. Le sonreí a Shaun y le dije: i wanna ask her if she could leaves alone.

La miré y le dije: hola, nos dejas solos por favor. Toda arrogante, me dijo: solo si él me lo pide – Mira creo que es obvio que queremos estar solos pero si quieres pasar roche allá tú. Shaun me miró cómo preguntándome que pasaba. Ella se le acercó (si lo tocaba la asesinaba, nadie se mete con mi presa) y le preguntó si de verdad quería que se fuera, Shaun me miró y dijo: Yes.  Un poco más y bailo alrededor de ella y me burlo en su cara, encima de fea, choteada, qué roche!!!!!

Shaun me sonrío y ella me miró y me dijo: Zorra, me eché a reír, nunca supe por qué no me aguanté. Me reí como nunca y le respondí: tu vieja y no paraba de reirme. La chica que atendía el bar, (que me conoce), me preguntó si pasaba algo, le dije que la de allá era una brichera y que quería arruinarnos la noche a mi y a mi novio.

Sandra me miró como si quisiera pegarme o lanzarme el trago (cosa que hizo minutos después) y me dijo: oye conchatumadre, qué te pasa ah? y me lanzó el ron en la cara, lo malo fue que Shaun se metió entre las dos y le cayó todo el trago en el pantalón.

Parecía que se hubiera meado, lo miré y le dije: iam sorry, she is just crazy, thank you for save my ass – don´t worry but i need something to clean this.  Me recomendé que fuera al baño y que se secará con la secadora de manos como pudiera. Cosa que hizo, luego nos tomamos un par de cervezas y caminamos en la lluvia, nos besamos, nos burlamos de la tal Sandra a la que por supuesto botaron del bar y nos reímos a morir de todo lo sucedido, mientras caminabámos por Larco me encontré con L que me dijo que si había visto por ahi a M, le dije que no.





Lo mejor de los cinco continentes

13 09 2008

No, no señores, no lo encuentras en Ripley, lo encuentras en un bar barranquino. Me fui de excursión con tres amigas del colegio a buscar algunos finos lomos extranjeros pues la carne nacional últimamente no paga.

Llegamos al lugar en cuestión y mi conciencia me decía que me portara bien que tal vez si realizaba una buena acción al final M volteraría a mirar Bah! eso no va ocurrir ni en 700 millones de años.

Así que hice lo usual, sentarme estrátegicamente en la barra y esperar. A mi lado, una chica bien pero bien fea, dientes torcidos y cabello negro grasoso, se besaba de lo lindo con un francés; al menos eso parecía, que no estaba nada mal.

Cy me dijo: Mira F si ella puede, nosotras de hecho que podemos. Dicho y hecho, a los 5 minutos, un rubio, fornido me miraba fijamente. Caminé hacia el baño y me interceptó. Lo tenía. Nos pusimos a bailar un merengue sin dejar de sostener la mirada y en medio de un regaetón, me besó.

Me sentía tan pequeña en sus brazotes que simplemente me dejé llevar por la situación, ahi estaba yo, chapando con un gringo del cual solo sabía que se llamaba Constantino y que era ruso, el resto a quién le importa.

Estaba en el cielo, V me miraba entre horrorizada y normal y Cy no podría creer que hubiera agarrado con el primer prospecto. A mi me daba igual, tenía las hormonas hirviendo y un par de besos no hacen daño a nadie.

Después de más de tres canciones, me di la vuelta para bajar y ahi estaba Jo mirándome. Un chico de mi trabajo estaba en el bar y ya me había visto, bueno eso no sería extraño, a no ser que M estuviera ahi.

Yo y mi gran bocota, Jo me miró y me saludó con la mano, yo me volteé y sonreí. Lo vi, ahi estaba en la barra con tres chicos más del trabajo. Me jodí, la jodí, estoy jodida. Que jodida ni que ocho cuartos (no sé quién diablos inventó esa frase que tiene términos matemáticos) seguí chapando con mi gringo.

En eso mientras Constantino me decía no sé qué al oído, M me vio. Me congelé por instante y le agarré el rostro al ruso y lo besé con fruición como si fuera el último beso que recibí en mi vida. Eso era, friégate M, tú y las estúpidas sensaciones se van al carajo.

Le dije a Constantino que iba al baño, caminé sintiéndome libre, la maldición se fue, volví a ser la misma de siempre, la chica sin compromisos, indepediente que disfruta de los besos peregrinos y a la que no le importa nada más que su libertad.

Caminaba en dirección al baño cuando me choqué con M, Hola – hola, iba a seguir de largo y me detuvo.  Que bacán encontrarte aquí – si que mostro, oye sorry pero voy al baño – te veo en un rato- si claro. Me fui, cerré la puerta del baño y fui feliz hasta que Cy llegó y me dijo: oye por que caes con ese ímbecil- por que esta bueno, es ruso no lo entiendo y a mi normal – ah bueno, ya no estes con él y vente con nosotras.

Me fui con Cyn a la barra y lo vi, lindo, ojos claros, sonrisa, cabello negro, un inglés, super caballero. Me invitó un trago y para mi mala suerte M se sentó justo a mi lado. Lo ignoré y mientras hablaba en inglés con Shaun, M no dejó de mirarme. Al final de la noche, Shaun y yo decidimos volver a vernos. Cuando salía del bar, M me tocó el hombro y me dijo: Entonces no soy el único.





Niña mala II

19 06 2008

“Solo quería conocerte”. Yo no sé siquiera si me conozco. Me dices que solo quieres buscar en mí y, tal vez, encontrar eso que vienes buscando desde que descubriste que estar enamorado no apesta y que solo no te las arreglas bien. Llevo dos días pensando en cómo responder este reto, en cómo decirte sin lastimarte y sin lastimarme que no puedo, que no tengo 17 años y que no puedo pretender tenerlos. Que los arrumacos y los “te amo” por decir ya no son parte de mí, que ahora espero a un chico que sea part time amigo y part time amante, que no me gusta preguntarte si puedes salir, si te va bien en la academia y si ya sabes que quieres estudiar.

La caminata y los besos estuvieron maravillosos pero amigo no puedo corresponder a tus deseos, no soy la princesa de tu cuento y tu no eres él. Quieres conocerme, a mi me encantaría conocerme pero como ves ando en eso. Sorry, por faltar a mi promesa de no contar tu historia pero como ves no puedo con mi genio y tú no puedes con el tuyo, encontrarme en Internet y luego dejarme esa frase logró que estos dos últimos días se conviertan en una especie de reflexión de lo que siento. Y creo que te mentiría si siguiera viéndote a escondidas y esperando a que crezcas.

Sabes que por ahora ando pensando en las estrellas y en conocer ese lado mío al que tanto le temo, que salir a la puerta de mi casa o darte un beso a escondidas en la cocina no es exactamente la idea de una relación ideal. Lo siento, pero no puedo ser la princesa que quieres y por favor deja de decirme “baby” que suena muy gay en tus labios.





Amigante part II

14 05 2008

Crees que no puedo terminar esta historia, que ando divagando entre si enamorarme de ti y pedirte ser la única o simplemente mandarte al diablo y olvidarme que alguna vez fuimos amigos y nos tomamos unos tragos en el bar frente a la universidad.

Lo siento, R, te agradezco el interés pero prefiero ser la amante lesbiana de alguna chica a pedirte ser la única o comer los desechos de mi perro a enamorarme de ti. Eres un excelente amigo, te adoro y lo sabes, pero las cosas fueron claras desde que empezó esta aventura entre las sábanas. Tú no eres mío, ni yo soy tuya, yo le pertenezco al mundo y tu le perteneces a ella desde hace tres años, así que no te hagas el sentimental.

Calculé todo para decirle estas palabras sin caer en vacilaciones, sin pensar en herirlo y de paso destruir esa amistad que nos unió desde que nos conocimos esa noche cuando me vio pasar con la vista pegada a un libro de texto, desde que me preguntó, ¿Qué lees fiorellita?

El vaso de vino al lado parece ser un buen consejero al momento de ser franca, de decirme qué tengo que hacer y qué no hacer. Levanto el teléfono, “R ” me contesta feliz, me pregunta si me gustaría intentar hacerlo por atrás, la primera respuesta que se me ocurre es: olvídalo baby.

¿Por qué? Ya me cansé, te dije que este juego terminaría y tu enamorada, debo decirlo, me cae muy bien, no puedo con mi conciencia y no puedo más, entiéndeme por fa. No sé por qué inventas excusas tan tontas, mejor hubieras dicho que no quieres y punto. Te entiendo flaca, te entiendo, bueno no importa pero qué dices si nos despedimos. ¿Que???!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! este chico anda en drogas. No, no puedo, se terminó todo, amigos y nada más y tú lo sabes. Esta bien pero no estoy contento con esto. Yo sí.





Amigante

4 05 2008

Abrí los ojos después de un beso que jamás esperé que pasara. Lo miré a los ojos y le dije “oye esto no puede ser” y me dijo “no puede pero ya pasó” , nos miramos, cómplices de la travesura y me preguntó “¿te gustó?” y le dije “después de besar tantas veces a la misma mujer, como que te volviste algo monótono”. Nos reímos.

Así empezó está avalancha de mensajes, llamadas y mails. “R” tiene enamorada y mi conciencia, que de seguro está perdida en algún lugar, desapareció tras ese ósculo. Cuando le comenté a “A” lo que me pasaba con “R” me dijo que era “una maldita” por seguirle el juego y no detenerme. No pensaba en frenar el auto al que me había subido por una cuestión de moral, la tercera persona involucrada no se imaginó jamás que el ‘chico’ con el que andaba su enamorado, era una chica que lo traía loco.

De vez en cuando me asaltaban ataques de melancolía y me sentía mal conmigo al saber que soy la otra en una relación y que mi imposibilidad de estar con alguien me convertía en blanco fácil para ese tipo de relaciones peligrosas que pueden terminar con mi reputación. Claro está, si se le ocurre a alguno de los dos revelar el pecado cometido.

La primera vez salí con “R” a hurtadillas de una reunión para besarnos y disfrutar del peligro de poder ser atrapados, me gustó. La enamorada de “R” me ve como la mejor amiga de su amorcito, esa chica que no mata ni una mosca y a la que más de una vez le ha dicho “haz visto la mirada que te ha lanzado ese chico, te comía con los ojos, oye”. Sonreía y le decía que se acerque, si está bueno.

“R” más de una vez me dijo que le parezco un poco “sosa” a su enamorada y algo ahombrada. Si supieras lo que sabe tu amorcito. En mi cabeza, me siento como Cathryn en Cruel Intentions, jugando con los hilos de dos vidas que se encontraron hace tres años y que no tienen planeado separarse.

Puede ser que suene triste y algo ‘loser’ mi posición en este triángulo pero como decirlo sin que suene muy ‘bitch’ ni él, ni yo estamos enamorados. No siento nada por él mas que una amistad y las probabilidades de enamorarme de él son mínimas. Para simplificarlo, solo salgo con él por mero aburrimiento y lo peor es que “R” lo sabe.





Caíste

1 02 2008

Los recuerdos te juegan malas pasadas. La mente decide trastornarte con imágenes de tu pasado repitiéndose una y otra vez. Entré a ese bar, pedí una cerveza y él se me acercó. Hola, siempre vienes, me dijo, volteé y le dije que esta era la cuarta vez en la semana que venía.

Acabas de terminar con el enamorado, me dijo sonriente, presintiendo su triunfo, a lo que conteste, no, acabo de salir de rehabilitación. El chico huyó en dos segundos. Simplemente no aguanto a los sabiondos.

Miraba el fondo de mi vaso, cuando lo vi. Me quedé fría. Es él. Las lágrimas saltaron de mis ojos, respiré, es imposible, no es él. Decidí acercarme con cuidado para que no me viera y volteó. Era él con una chica.

Estaban riéndose, él le tocó el cabello, los celos, la ira, la rabia de verlo tan tranquilo de saberlo con otra, ella le sonrío coqueta y me miró desafiante. ¿Sabe quién soy? “J” le habló de mi y ella me restriega en mi cara que ya no estoy con él.

Eso no se queda así, recordé ese video de Shakira en el cual ella le revienta las siliconas a una rubia, me armé de valor y pasé a su lado. Me miró, se alejó de ella, se me acercó. Mi cuerpo empezó a temblar y me dijo: Hola ¿Cómo estas?, de maravilla, no qué me ibas a llamar y vengo aquí y te veo con otra muy contento, mejor no podía estar, quién es tan imbécil de preguntar ¿cómo estas? cuando es sorprendido con otra.

Muy bien, gracias, le respondí, que bueno, quería llamarte pero no tengo saldo, me respondí, poniendo una excusa a su falta de comunicación, ni noté que no me habías llamado, es raro no?, el tiempo pasa volando cuando te diviertes.

Se quedó frío, la chica no dejaba de mirarnos, hizo el intento de no mirarme pero no pudo. Sus ojos se clavaron en mi y le contesté la mirada desafiándolo, gritándole que lo odiaba por haberme demolido mis castillos en el aire, por decepcionarme, por ser tan basura conmigo.

Me bebí la cerveza y la sola idea de fregarle la noche me llegó a la cabeza. “J” tengo que decirte algo muy importante, no me viene la regla desde hace dos semanas. Su rostro se contrajo en una mueca indescriptible y me contestó después de unos segundos. Bromeas, ¿verdad?, estoy muy preocupada por eso, qué hogar le voy a dar a ese niño si estoy encinta.

Destruiste mis castillos en el aire, ahora yo tendré el placer de fregarte la noche. La chica se nos acercó y lo miró como diciéndole que la siga, él se quedó frío, no procesaba la idea de ser padre. Harta de los intentos de la chica, la saludé. Hola, no creo que pase la noche contigo, se acaba de enterar que va a ser papá.

Lo miré y le dije que me llamara y que me iba a mi casa, se ofreció a acompañarme, acepté. No hablamos, no nos dijimos nada, él miraba ausente la calle y yo disfrutaba en silencio de ese plato frío llamado venganza.