Una serie de eventos desafortunados

6 03 2009

Aterrizamos en el hotel, empezamos a desvestirnos, en medio de los besos y caricias, tropecé con mi propio pantalón y terminé en el piso semidesnuda y más enrededada que mi cabello un lunes por la mañana.

O me ayudó a levantarme y al ver que se aguantaba la risa, solo atiné a decirle: ríete no más que parece que vas a vomitar. O soltó una carcajada y me empecé a reír.

Me senté en la cama y de un momento a otro volvimos a empezar lo que suspendimos por mi repentina caída. Ya estabámos en pleno cuando derepente escuché un au!.

Me paralicé. O me dijo por fa, sal de mi encima, yo pensé pucha se le rompió. (claro que no escuché un clack y luego me debatí unos segundos en que no podría escuchar algo así ni a balas) Me pusé a su lado y me empecé a reír, mientras él, tendido en la cama me decía entre risas – para no llorar – me duele, me duele.

Dos incidentes en una noche, no podía pasar algo peor, pensé. (pobre ilusa) Entonces, O se recuperó y con fuerza. Todo iba bien hasta que intentamos cambiar de posición en medio del cambio terminé saliendo literalmente volando de la cama al piso.

Cabe decir que O es alto, fuerte y tiene unos brazotes por lo que mi segunda caída, además de cómica, resultó un poco más dolorosa.

Decidimos descansar, decepcionados de que nuestros intentos anteriores no funcionaran. Conversamos, nos reímos y de un momento a otro la llama se encendió.

Dígase que lo hicimos y que en el segundo round, cuando estaba en una posición en la que no lo veía de frente, O se detuvo y escuché un nuevo au! (no, otra vez no lo lesioné abajo, ni lo dejé sin herencia) era un calambre.

Se le acalambró la pierna, tuve que ayudarlo para que se le pase. El romance y la calentura se convirtieron en carcajadas y salimos del hotel no satisfechos pero sí felices.
PD: El video me encanta! Ah sí, tiene que ver con la caída, donde Ryan Phillipe bota a Cecile, mi caída de la cama fue algo así, solo que un poco más cómica y sexy!





Resfriada en San Valentín

15 02 2009

¿Hay algo peor que estar resfriado en verano?, Sí, si lo hay. Estar resfriado y que sea Día de San Valentín, esa fecha en la que el amor literalmente está en todas las bancas, sillas, sillones, muros de Lima y balnearios.

Esa fecha es terrible para alguien cuyos mocos saltan de su nariz cada vez que estornuda, cuyas flemas terminan en el water y cuyo ánimo está por los suelos debido a que los antigripales ya no le sirven para nada.

Mi buzón de mensajes me grita: No tiene mensajes, ni siquiera tu mejor amiga te ha escrito (Claro, la muy zorra debe de andar con su novio en un buen hotel haciendo quién sabe qué pose sexual)

Y mientras tanto yo estoy aquí, estancada en mi casa sin poder beber un tequila para ahogar la rabia de tener que pasarme todo el día en cama por una fiebre que no me deja en paz.

Si viera al idiota de Cupido le patearía las pelotas por olvidarse de los miles de parias del amor que andan en sus casas pudriéndose. No sé si alguien ya se lo preguntó (miles lo han hecho, seguro) ¿Qué pasa con esos desafortunados seres que aman a alguien en silencio, que no son correspondidos, los que son engañados, los que son víctimas de esas estúpidas flechas y de enamoramientos tontos que deprimen y les quitan energía?

(tos, tos, fucking tos) Lo peor de todo es que para los que están en su casa como yo, la televisión ha preparado un paquete especial con todas las comedias románticas existentes en Hollywood. Después de todos estos años, no se les ha ocurrido la brillante idea de poner películas de acción, suspenso, terror de lo que sea para la gente que se la va a pasar frente al televisor y que lo único que no quiere es recordar que está solo.

Masacre en San Valentín ese sería un éxito de taquilla (claro, si existiera en la película) un psicópata aburrido de la vida entra en un restaurante plagado de parejitas y dispara sin piedad. Solo por diversión.

Lo gritaré a los cuatro vientos odio esta fecha y no soy la única. Mi tatarabuela se murió un 14 de febrero y su último deseo – que es cumplido todos los años – era que todos sus hijos, nietos y bisnietos se olvidarán de la cojudez de cupido y jugarán carnavales.

Todos los años me la paso en Carmen de la Legua en una azotea en plena de guerra de globos con mis primos mientras todas las parejitas pasan por la casa agarradas de las manos mirándose a los ojos como si tuvieran algo especial en el rostro.

El problema es que este año no estoy ahí, no estoy cheleando, ni riendo, ni nada, solo estoy frente a un televisor en el que Sandra Bullock y Hugh Grant se besan tras darse cuenta de que se aman, mientras mi garganta expulsa flemas y mis ojos lloran (y no precisamente de emoción).

Así que hazme un favor y muérete Cupido. Si te mueres de un resfrío asegúrate de poner en tú lapida: una Grinch de 23 años me pegó el virus.





Puedes explicarme, ¿Qué rayos te vio?

31 01 2009

“¿Qué haces viendo eso? – preguntó mi madre al verme tirada en mi cama con un bote lleno de canchita, una Coca Cola de medio litro y muy feliz mirando un partido de fútbol. Escribo sobre deportes, leo libros y revistas deportivas (de buena calidad no cualquier tontera), respondí. Mi madre me dio su perorata de que debería usar sandalias en vez de zapatillas, que debería lucir siempre bella y lozana e invertir mis días en algo tan productivo como leer Seventeen, Cosmopolitan (donde te enteras cómo hacer feliz a un chico en la cama, cómo si se necesitara un manual para eso), Vogue y otras tonterías que solo las ojeo cuando aparece un cantante.

Después de una perorata de 10 minutos, le dije hace 23 años que estamos en lo mismo, no crees que ya te debes resignar. Además, no es que solo me interesen los deportes, también veo documentales, amo el cine, la literatura, la pintura y la música pero esas últimas tres cosas para mi madre son irrelevantes sino las acompaño con unos tacos número 7, un poco de rubor en las mejillas y una risa insulsa acerca de los chistes de algún cacaseno que solo tiene de cerebro un maní.

Lo digo a mucha honra soy una chica a la que le gusta estar cómoda y a la que le gustan algunas cosas de chicos. No tengo ningún problema en admitir que modelo está fuertaza o que esos malditos zapatos de taco hacen que mis pies estén tan apretados como los jeans de Jessica Simpson.

Las palabras de mi madre sobre mi estado actual (echada patas arriba en mi cama y peleándome con los comentaristas deportivos) me hizo a pensar en mis relaciones anteriores. En cómo pase de ser el mejor ‘amigo’ de mis enamorados a convertirme en la chica que los hace decir “Guau, mi amor eso fue increíble” (y que conste que no me estoy creyendo la gran cosa, la verdad es que los que trabajan más son ellos)

Antes de conocer a J yo no tenía ni un maldito polo con escote, solo usaba jeans, polo y zapatillas, mi uniforme predidelecto. Lo mismo me pasó con M, con F, con A y con muchos más, no tuve que leer Cosmopolitan o Seventeen para que se fijen en mí, bastó una conversación, muchas risas, algunas salidas y listo, nos enamoramos (al menos, eso creímos) y la pasabamos bien durante los meses (o semanas) que duró.

Miles de mujeres en el mundo creen que tener la figura perfecta, les garantiza el hombre perfecto, que riéndote de las bromas del chico en cuestión y demás tienen asegurada la felicidad eterna. Pasan los años y se dan cuenta que nada es como en las revistas, que a veces un hombre busca algo más que buenos pechos y un trasero a lo JLo (antes de salir embarazada porque ya se le cayó). He visto casos de amigas muy guapas, cuyos ex enamorados terminan con chicas horribles (no exagero) y todo por que les brindan algo que mi mejor amigo F llamó “amor incondicional”, es decir, apoyo emocional, algo más que ese “pobrecito” o “no te preocupes mi amor ya va a pasar”, buscan alguien del sexo opuesto con quien conectarse.

Después de mi casi matrimonio, me puse a reflexionar en eso. No solo por lo que mi madre me repite todos los días sino también por algo que me preguntó mi hermana sobre F (el italiano), ¿Puedes explicarme qué rayos te vio?.





Piensa, piensa, piensa

23 12 2008

Caminaba con mi mp3 al oído escuchando Aces High de Iron Maiden, pensando en el concierto de la banda que será en marzo, cuando sentí una mano en el hombre. Me quedé fría y pensé: Ya fui, cuando volteé a punto de insultar al atrevido que me tocó y me quedé frente a frente con J.

Era él, estaba ahi mirándome y sonriendo y como avalancha de nieve los recuerdos de sus besos, sus abrazos y los buenos momentos que pasamos juntos se me vinieron encima, cuando iba responderle con una sonrisa, apareció una figura diminuta (por que no pasaba del metro cincuenta) y delgada detrás de él.

Hola, le dije y J sonrío y me abrazó. Hola ¿Cómo estas?, me preguntó y yo solo pensaba en esa figura a su costado que me escrutaba. Le dije que estaba bien que acababa de realizar mis compras navideñas y que todo bien y que cómo estaba. J me respondió diciéndome que bien y me contó algo acerca de su trabajo pero seguía sin decirme quién rayos era esa enana a su lado.

Hasta que el Ommpa Lommpa (la chica) lo miró como preguntándole a qué hora me presentas ímbecil.  J la miró y me dijo, ella es Y, una amiga del canal, la saludé y ella me dio una mirada asesina. (Ah! no encima que eres un piojo humanizado no me vas a venir a mirarme mal, enana mal vestida) Me respondió el saludo con frialdad y contrataqué, J por qué no salimos a tomar un café o tienes algo que hacer, J volteó a mirar a Y y yo traté de alizarme un poco el cabello que lo tenía revuelto y mostrar mi mejor sonrisa.

J me dijo, ¿nos acompañas? Y quiere comprarle algo a su mamá, la acompañamos y luego nos tomamos ese café. Mi sonrisa se amplió el doble de lo que estaba y creo que Y pensaba en cómo asesinarlo pues le dio una mirada que como dice una conocida salsa, si su mirada matara, J estaría en el cielo.

Caminamos, le compramos una blusa a la mamá de la chica, Y lanzó los puñales de la ruptura de ambos hace un año y que por qué habíamos terminado, yo le respondí ” no lo sé hacemos tan buena pareja”, sonriendo. J se divertía con la conversación, hasta que decidió que era el momento en que nos quedarámos solos.

Y ese es tu carro, la chica lo miró y le dijo ¿Qué ya me botas? J titubeó y luego le dijo que no era eso sino que quería conversar conmigo, que no me veía desde hace tiempo y que teníamos que ponernos al día y bla, bla, bla, bla.

Y se fue y yo canté victoria, J me llevó a un cafecito a la luz de las velas en el parque Kennedy. Estuvimos charlando horas de horas y como a la medianoche, me dijo: Sabes que leo tu blog casi todos los fines de semana. Me congelé, me jodí, pensé.  Le contesté que a veces publicaba y a veces no y cuando ya me disponía a contarle un cuentazo, me besó.

Me estremecí entre sus brazos, su aliento, su ojos, cuando abrí los míos, me dijo al oído. Yo tampoco te pude olvidar.  Le decía que era imposible, que nosotros, que la persona que soy ahora no podía ser la princesa de su cuento, que si leía mi blog entonces sabía de mis andanzas y me volvió a besar.

Me importa un pepino si te haz acostado con medio Lima, (Tampoco, tampoco, la mayoría eran extranjeros) pero quiero intentarlo de nuevo.  ¿Intentarlo? estas seguro, me dijo que sí que no lo pensaba más, que me extrañaba y que estaba harto de pensar en mi y no me atreverse a levantar el teléfono.

Me quedé muda, no sabía que decirle, no sabía cómo decirle que sentía millones de cosas, que mi cerebro estaba más enredado que el nudo de un ahorcado y que en estos momentos solo sabía mi nombre. Atiné a decirle que nos llamáramos todos los días y que lo pensaría.

Ya pasaron tres días y aún lo estoy pensando…





¡Con las chicas no se juega!

14 12 2008

Salí por unas semanas con S. Recorrí calles enteras, pasé frío y me reí como hace tiempo no reía. S tenía todo lo que me gusta en un chico, guapo, alto, espaldas anchas, cuerpo de deportista, seguro de sí mismo y con un buen sentido del humor.

Pasamos tres semanas increíbles, recorriendo bares miraflorinos, saltando en el trampolín de mis primos en su casa de La Molina como dos niños. Todo estaba bien, era el candidato perfecto a convertirse en mi enamorado pero como dicen tarde o temprano la paja o la bolsa de pelo aparece.

Un sábado le dije que no podía salir porque me sentía mal, (era cierto tenía fiebre y ganas de desaparecer de la faz de la tierra) y él me dijo que se quedaría en su casa. S salió esa noche y se fue a un bar donde estuvo coqueteando con una guapa joven de cabellos castaños que para su mala suerte era una de mis mejores amigas.

Por supuesto, que V no sabía nada de nada de que S y yo teníamos algo, pero después de ver unas fotos que coloqué justo esa noche en mi Hi5. V me llamó y me dijo que S y ella, bueno, habían estado besándose como dos desquiciados, bebido hasta morir y que en algún momento de la noche, él le dijo para ir a ‘otro lado’.

Recuperada de mi gripe, empecé a elaborar mi plan. El lunes, S se apareció en mi casa con un paquete de chocolates y una gran sonrisa en los labios. S estaba súper tranquilo y feliz, nos estuvimos besando y le dije ¿Vamos a mi cuarto?. (ningún hombre en la tierra rechaza una invitación como esa)

Abrimos la puerta de mi habitación, le saqué el polo y le abrí los pantalones, en eso de detrás de la puerta apareció V. S se congeló al ver a V , quien con una cámara fotográfica lista capturó el momento. S, frío, me preguntó ¿Qué pasa?. Cómo decirlo delicadamente, S te presentó a V, una de mis mejores amigas del colegio. S acababa de morir hace unos segundos, más blanco que un papel retrocedió con el rostro más pálido que un cadáver pero tratando de recuperar el aliento atinó a decir: Hola, mucho gusto.

V fue al ataque: ya nos conocemos o no? Recuerdas, la fiesta?. S volvió a su estado anterior y yo contrataqué: ya que establecimos que se conocen y que eres un maldito pendejo, puedes irte. Me das mi polo por favor. No cholo, esto se queda de recuerdo. No jodas y dámelo. Lancé su camiseta al patio y mi perro la atrapó. Si quieres, quítasela a I. Ahora lárgate.

S se fue a empujones de mi casa, los vecinos salieron a observar al chico que con los pantalones aún abiertos era expulsado cual rata a la calle. Espero que si me pasa algo así a mí, estés a mi lado para planear una venganza tan buena como esta, me dijo V aún riéndose.

Actualización: Para mala suerte de S, no solo se fue semidesnudo de mi casa, también sin su celular,  dos ladrones lo asaltaron a dos cuadras de su vivienda en San Borja. Bad Luck!!!





Idas y venidas

11 12 2008

Hace pocos días falleció T, la abuela de mi primer enamorado M, y tuve que ir al velorio a acompañar a R, mi mejor amigo y hermano de mi ex. Los días de juerga se paralizaron cuando mi hermana me dijo: ¿Sabes que falleció la abuela de R?

La miré y corrí hacia el teléfono y marqué. Esperaba que no fuera cierto, su abuela vivía con él y cada vez que lo visitaba conversábamos sobre su vida. Era una niña pequeña disfrazada de anciana con una sonrisa permanente en el rostro y una mirada muy dulce.  Al escuchar su voz en el auricular supe que mis esperanzas se habían ido al tacho.

El día del velorio me aparecí como un fantasma y sentí ciertos ojos en la nuca. Los primos de mi ex tenían su mirada clavada en mi. Entonces mis defectos empezaron a aparecer, estaba gorda, sin el brillo de mis 16 años y vestida totalmente de negro parecía un globo fúnebre.

Le toqué el hombro a R esperando que me dijera que abandonáramos la sala. Algunos rostros conocidos me miraban y las imágenes de mi pasado de novia modelo del hijo primogénito de una familia empezaron a aparecer como globos de agua.

La primera vez que conocí a esta familia, tenía 16 años, diez kilos menos y más pecas. Tímida y con una sonrisa que me aseguraba la mayoría del tiempo salirme con la mía, apreté manos, di besos en la mejilla y quise que la tierra me tragaba mientras lo hacía.

Pese a todo el roche inicial de ser la nueva en la familia, ellos me recibieron muy bien y eso a mi me hizo sentir en el cielo. Desde entonces me convertí en esa valla alta que todas las enamoradas de M tienen que pasar. La nueva novia no es tan fea como su antecesora, su único defecto de esa noche fue estar amarrada y cuasi pegada como chicle a M en pleno velorio, olvidándose de que se tienen que guardar ciertas formas de acuerdo al lugar.

La familia se acordaba de mi, el viudo me dio la mano y me agradeció por acompañar a su familia en estos momentos de dolor. Me sentí bien recibida como siempre, aunque ahora era más un fantasma oscuro que rondaba alrededor de R, que tenía un pasado innegable y una ruptura de precedente.

M creyó que lo engañé con uno de mis mejores amigos (cosa que no hice porque tengo estómago!!! Mi pata si es buenísima gente pero siendo sinceros agraciado no es!), me terminó y estuvo con una chica dos semanas después de acabar su relación conmigo. El día de la fiesta de su hermano me vengué y traje al psicópata con el que salía en esa época a su casa para lastimarlo. Nuestra historia fue de mal en peor, después de que me besara en mi cumpleaños y pensé que volveríamos, M se olvidó de una cita que teníamos y se fue al teatro con un grupo de amigos, le mandé una cachetada con nombre propio: me convertí en la enamorada de uno de sus amigos.

Todos estos hechos conscientes o inconscientes analicé en esas dos horas y media que estuve en ese lugar. Apoyando a R y diciéndole que aunque pasen miles de años siempre estaré a su lado porque lo mejor que la relación con M me dejó, fue él y la amistad con su familia.





40 días y 40 noches

14 10 2008

Todo se oscurece y cuando tratas de cambiar, tu antiguo Yo empieza a llamarte desde el fondo de tu ser gritándote de que tiene que salir, beber y acostarse con algún desconocido para relajarse.  Decidí voltear la cara, taparme los oídos y hacer caso omiso a esos gritos que ,a veces, me llevan a gritar en el baño que desearía saber cómo carajos masturbarme sin sentirme estúpida por hacerlo.

Eso de alucinar que alguien me toca y meterme el dedo no me va en lo absoluto. Las ganas de arrancarle la ropa a cada chico que veo caminar crece cada día más. Parece que fuera parte de la película 40 días y 40 noches, donde el cuerazo de Josh Harnett tiene que pasar 40 días sin sexo. ¡Dios! que terrible, el que diga que puede aguantar sin sexo tanto tiempo y sin la necesidad de cantar I touch myself que tire la primera piedra.

Llevo exactamente 40 días sin tocar a nadie, sin besar a nadie, sin sentir otra piel sobre la mía y creo que ya empece a mirar cada ser humano como si fuera un pollo a la brasa y no hubiera comido en días. Hay momentos en que pienso en mi amiga con la que tuve un encuentro del tercer tipo pero simplemente no la encuentro.

No sé que hacer, hasta fui capaz de decirle a mi jefe que necesito que me devuelvan mis fines de semanas porque necesito acostarme con alguien, ando más caliente que volcán en erupción. Aún así quiero seguir con mi propósito de dejar de tener relaciones por mera necesidad o calentura, quiero a alguien que me haga soñar y a la vez ver estrellas cuando me de un beso, quiero a alguien que sea mi complemento y a la vez mi tormento pero ese quiero tendrá que esperar hasta que termine con todos mis demonios, empezando por este.





Expiación

23 09 2008

Hay momentos en los que te miras al espejo y no te reconoces. ¿Qué fue de esa chica que soñaba con cuentos de hadas y con príncipes en audis o ferraris (estamos en el siglo XXI el caballo está de más)? Hace dos noches me mire al espejo y no me reconocí, llegaba de una fiesta en la que no había bebido ni una gota de alcohol (milagro!) y me sentía vacía.

Me miré y pensé ¿En qué momento me volví tan cínica? ¿En qué momento empezó a gustarme este juego de besar a un extraño cada noche y no sentir nada más que sus labios y su lengua babeándome? ¿En qué momento se me ocurrió mezclar amistad con sexo de vez en cuando? ¿Cuándo fue que cree a este monstruo?

Repasé cada una de las escenas de esta catarsis y noté que esa chica desapareció en medio de su búsqueda de una cura para una desilusión. Me volví caprichosa, tal vez, hasta un pendeja sin remedio adicta al alcohol y a la juerga.

El remedio resultó ser peor y se convirtió en un estigma del cual no me desare ni cambiándome de nombre o ciudad, está ahí, está en mi, al igual que todos esos besos y esas caricias de esos tipos con los que me acosté, de las novias a las que lastimé y de los amigos que abandoné.

Mi camino se torció y terminé creando a un ser cínico que anda solo divagando entre si tener un novio o si simplemente chocarse con la realidad, mirar en su interior y darse cuenta de que traicionó todo lo que creía y que ahora no sabe quién rayos es.

No puedo culpar a J de mi problema, no puedo culpar a nadie más que a mí. Mi cinismo no tiene límites ahora me burlo de las chicas que lloran por amor, de los hombres que dicen te extraño sin pudor, me burlo de todos cuando me encantaría tener un poquito de la ilusión que ellos tienen.

La frase “hacer el amor” se convirtió en mi diccionario en algo tan simple como ir al baño y mear. Ahora cuando me gusta alguien me saboteo a mi misma para deshacerme de él sin sentir culpa. Eso de quiero conquistarte y subirme a tu auto ( insisto el caballo pasó de moda) lo veo tan fuera de mi alcance que esta suerte de expiación me hace notar que debo de dejar de caminar y vivir la vida loca para recordar quién era, antes de la ruptura, antes de la relación, antes de que mi mundo colapsara cual castillo de naipes.





Lo mejor de los cinco continentes

13 09 2008

No, no señores, no lo encuentras en Ripley, lo encuentras en un bar barranquino. Me fui de excursión con tres amigas del colegio a buscar algunos finos lomos extranjeros pues la carne nacional últimamente no paga.

Llegamos al lugar en cuestión y mi conciencia me decía que me portara bien que tal vez si realizaba una buena acción al final M volteraría a mirar Bah! eso no va ocurrir ni en 700 millones de años.

Así que hice lo usual, sentarme estrátegicamente en la barra y esperar. A mi lado, una chica bien pero bien fea, dientes torcidos y cabello negro grasoso, se besaba de lo lindo con un francés; al menos eso parecía, que no estaba nada mal.

Cy me dijo: Mira F si ella puede, nosotras de hecho que podemos. Dicho y hecho, a los 5 minutos, un rubio, fornido me miraba fijamente. Caminé hacia el baño y me interceptó. Lo tenía. Nos pusimos a bailar un merengue sin dejar de sostener la mirada y en medio de un regaetón, me besó.

Me sentía tan pequeña en sus brazotes que simplemente me dejé llevar por la situación, ahi estaba yo, chapando con un gringo del cual solo sabía que se llamaba Constantino y que era ruso, el resto a quién le importa.

Estaba en el cielo, V me miraba entre horrorizada y normal y Cy no podría creer que hubiera agarrado con el primer prospecto. A mi me daba igual, tenía las hormonas hirviendo y un par de besos no hacen daño a nadie.

Después de más de tres canciones, me di la vuelta para bajar y ahi estaba Jo mirándome. Un chico de mi trabajo estaba en el bar y ya me había visto, bueno eso no sería extraño, a no ser que M estuviera ahi.

Yo y mi gran bocota, Jo me miró y me saludó con la mano, yo me volteé y sonreí. Lo vi, ahi estaba en la barra con tres chicos más del trabajo. Me jodí, la jodí, estoy jodida. Que jodida ni que ocho cuartos (no sé quién diablos inventó esa frase que tiene términos matemáticos) seguí chapando con mi gringo.

En eso mientras Constantino me decía no sé qué al oído, M me vio. Me congelé por instante y le agarré el rostro al ruso y lo besé con fruición como si fuera el último beso que recibí en mi vida. Eso era, friégate M, tú y las estúpidas sensaciones se van al carajo.

Le dije a Constantino que iba al baño, caminé sintiéndome libre, la maldición se fue, volví a ser la misma de siempre, la chica sin compromisos, indepediente que disfruta de los besos peregrinos y a la que no le importa nada más que su libertad.

Caminaba en dirección al baño cuando me choqué con M, Hola – hola, iba a seguir de largo y me detuvo.  Que bacán encontrarte aquí – si que mostro, oye sorry pero voy al baño – te veo en un rato- si claro. Me fui, cerré la puerta del baño y fui feliz hasta que Cy llegó y me dijo: oye por que caes con ese ímbecil- por que esta bueno, es ruso no lo entiendo y a mi normal – ah bueno, ya no estes con él y vente con nosotras.

Me fui con Cyn a la barra y lo vi, lindo, ojos claros, sonrisa, cabello negro, un inglés, super caballero. Me invitó un trago y para mi mala suerte M se sentó justo a mi lado. Lo ignoré y mientras hablaba en inglés con Shaun, M no dejó de mirarme. Al final de la noche, Shaun y yo decidimos volver a vernos. Cuando salía del bar, M me tocó el hombro y me dijo: Entonces no soy el único.





Se muda

10 09 2008

Después de la bochornosa choteada y de mi noche de reflexión con A. Decidí que lo mejor sería dejarme llevar por la corriente y olvidarme de esos escrúpulos que no sirven para nada. Escuchaba a REM mientras caminaba en dirección al paradero, levanté la vista y ahi estaba.

M caminaba hacia mi, pensé: Saludalo y sigue caminando, entonces ensayé mi mejor sonrisa y él se acercó, a cada paso que daba recordaba cada palabra de ese condenado sms: te agradezco pero ya quedé con unos patas.

Lo miré y el esbozaba una sonrisa que me dejó preguntándome si se burlaría de mi. Me saludó y me preguntó Cómo estas? (¿o quiere empezar una conversación o estoy drogada??) bien le dije y cuando estaba a punto de esquivarlo, M me tocó el hombro, qué miedo!!!! quiere conversar.

Te cuento, estoy en todos los correteos por que quiero comprarme un depa y ya tengo el lugar es por San Felipe, eso está cerca a tu casa no?, lo primero que pensé (¿qué digo?) que mostro!! eso esta muy cerca de mi casa, como a 20minutos. (Diablos! ahora si que la cagué, ya le di a entender que hice las matemáticas), M, me respondió que le parecía bacán que estemos tan cerca.

(Bacán que estemos cerca, eso es un avance, aguanta esta descartado, recuerda) si que chévere, después de conversar cosas sin sentido por espacio de 3 minutos, él decidió seguir su camino y yo el mío. Cuando estuve a punto de irme, me tomó de la muñeca y me preguntó qué lees?? le mostré mi libro, Fútbol a sol y sombra de Eduardo Galeano, y respondió: me lo imaginaba.

Con eso la terminó por regar, osea que cree que soy una chica que vive, come y respira fútbol y que no sirve para más, qué diablos quiere??, una nerd total que lea de literatura todo el día y que le dé hasta el pronóstico del tiempo, si que está jodido. No, ese pata murió ahi, será guapo pero se jodió. Entonces me dijo: Nos veremos en la inauguración de mi depa en diciembre, encima en cuatro meses estará a 20 minutos de mi casa, eso significará que quiere que le enseñe el vecindario, que carajos, quién los entiende?!!!!!!!!