Una serie de eventos desafortunados

6 03 2009

Aterrizamos en el hotel, empezamos a desvestirnos, en medio de los besos y caricias, tropecé con mi propio pantalón y terminé en el piso semidesnuda y más enrededada que mi cabello un lunes por la mañana.

O me ayudó a levantarme y al ver que se aguantaba la risa, solo atiné a decirle: ríete no más que parece que vas a vomitar. O soltó una carcajada y me empecé a reír.

Me senté en la cama y de un momento a otro volvimos a empezar lo que suspendimos por mi repentina caída. Ya estabámos en pleno cuando derepente escuché un au!.

Me paralicé. O me dijo por fa, sal de mi encima, yo pensé pucha se le rompió. (claro que no escuché un clack y luego me debatí unos segundos en que no podría escuchar algo así ni a balas) Me pusé a su lado y me empecé a reír, mientras él, tendido en la cama me decía entre risas – para no llorar – me duele, me duele.

Dos incidentes en una noche, no podía pasar algo peor, pensé. (pobre ilusa) Entonces, O se recuperó y con fuerza. Todo iba bien hasta que intentamos cambiar de posición en medio del cambio terminé saliendo literalmente volando de la cama al piso.

Cabe decir que O es alto, fuerte y tiene unos brazotes por lo que mi segunda caída, además de cómica, resultó un poco más dolorosa.

Decidimos descansar, decepcionados de que nuestros intentos anteriores no funcionaran. Conversamos, nos reímos y de un momento a otro la llama se encendió.

Dígase que lo hicimos y que en el segundo round, cuando estaba en una posición en la que no lo veía de frente, O se detuvo y escuché un nuevo au! (no, otra vez no lo lesioné abajo, ni lo dejé sin herencia) era un calambre.

Se le acalambró la pierna, tuve que ayudarlo para que se le pase. El romance y la calentura se convirtieron en carcajadas y salimos del hotel no satisfechos pero sí felices.
PD: El video me encanta! Ah sí, tiene que ver con la caída, donde Ryan Phillipe bota a Cecile, mi caída de la cama fue algo así, solo que un poco más cómica y sexy!





El sueño

31 07 2008

Nada más debo decir que esa tarde la pasé con A en su cama y en su casa y que pese al incidente del condón, la pasé muy bien. Nos reímos y me sentí tan bien que desee que ese hombre que me miraba fuera “él”.

Lamentablemente, las piedras en mi lago de pensamientos no están tan arraigadas al fondo. A me preguntó un sábado ¿Cuándo te veo?, eso fue suficiente para que pensara en sus brazos y su pecho, es que este hombre tiene los brazos por los que toda mujer desea ser abrazada. Un par de fornidos, no como la Roca, largos y blancos brazos con un aroma que te termina hechizando.

Ahí estaba yo, en sus brazos, delicada y sobretodo feliz. Me tenía, lo hicimos y en medio de eso un maldito teléfono y un estúpido timbre comenzaron a sonar, A se desconcentró en medio de mi escalera al cielo lo cual hizo que bajara más rápido que cuando se cae un elevador.

Después de casi burlarme de su falta de concentración, y de la mía, seguimos, el soundtrack eran las voces de la película August Rush, en su cama, en su baño y casi nos bañamos juntos pero este pechito arrugó.

Bañarse con alguien lo siento un poco más íntimo, solo con J he tomado un baño y lo hemos en medio de juramentos de amor y muy felices. Estábamos tranquilos, mi tarde estaba hecha y regresé a mi casa no satisfecha pero sí contenta.

Me acosté pensando en sus brazos y una de mis malditas piedras salió a flote mientras dormía. Era M, estábamos en una fiesta, Jonathan Rhys Meyer estaba cantando en un escenario y M estaba sentado con un vaso de cerveza en la mano. Me acerqué, como siempre cual loser, y él se paró y fue por otra cerveza.

Hasta ese momento todo normal, eso es lo que haría en una fiesta normal, eso o decirme que está en medio de una conversación de adultos porque claro para él tener 29 es ser como ser años luz más anciano que una chica de 23, a su regreso me hizo un espacio para sentarme, mirábamos el concierto y me tomó de la mano, me miró y se sonrió.

En la siguiente escena, éramos solo M y yo en una cama, él sin camisa durmiendo plácidamente y yo siendo despertada por mi madre cuyo único propósito era que llegáramos temprano al médico.

Razones por las cuáles puedo haber soñado eso:

  • August Rush, en algún momento del acto sexual con A se me quedó grabada alguna escena de la película (lo cual dudo)
  • M está trastornándome
  • Tengo una fijación con él y su camisa, o sin ella.

Se los dejo a ustedes.